NUESTRO AMOR A LA AGONÍA

Desde el trono de mi paciencia se puede observar

La inquietud que resta vida minuto a minuto al reloj de la existencia,

hasta que sus agujas dejen de avanzar.

La realidad es la que marca el ritmo de nuestras vidas,

sobrevivir en la ficción soluciona con falsedad nuestra desesperación

ante las hordas que truncan toda esperanza de felicidad

La batalla final está perdida mucho antes de empezar,

sólo nuestra cobardía y nuestro amor a la agonía

conseguirá mantenernos en pie

hasta que el sol marchite nuestras fuerzas

y moriremos arrodillados, pero viviremos luchando…