UNA LÁGRIMA

Una roja lágrima yace dejando su estela

a través de una pálida y frágil mejilla.

Una lágrima contaminada por las sombras que un mañana

no dejarán brillar el sol en todo su esplendor.

Vital, forjado desde el inicio de la que un día nos vio nacer.

Algún día ella no resistirá más llantos,

algún día ella pagarán la enfermiza codicia de unos pocos,

algún día ella será la que nos condene a todos a nuestro imparable destino, algún día…