NUEVAS CICATRICES EN EL CIELO

Conocíamos demasiadas cosas el uno del otro.

Los edificios tienen un aspecto gris,

las calles se estrechan sobre nosotros y la ciudad apura sus últimas horas de oscuridad.

Nadie nos esperaba a ninguno de los dos cuando llegásemos a casa,

pero sin embargo ella parecía estar más triste

a medida que caminaba. La tristeza que transmite el otoño

estaba dibujada en sus ojos. Desde unos años aquí ese dibujo

siempre estaba presente en su mirada,

habían matado a la niña que llevaba dentro.