EL RENACER

El renacer de una decadencia inexorable,

resurrección de lo que jamás tuvo vida.

Un inevitable final que no toda forma de vida debería pagar,

el precio más alto a cambio de llevar el estigma de la destrucción

en lo más ferviente de sus entrañas.

El renacer.

Mordiendo la mano que de comer nos da sin cesar, una y otra vez,

hasta que el tierno abrazo de la noche eterna

cierre nuestras pestañas para siempre.