DELIRIOS SILENCIOSOS

Cuando me obligaste a abrir los párpados

y ver más allá de mi mente es cuando la sonrisa desapareció

de mi rostro y me estalló el corazón en mil pedazos.

No pude avanzar sin dejar de desplomarme a cada paso.

Podíamos hablar en silencio, descifrabas mis delirios, me arropabas

entre tus brazos y me curabas con un beso.

Ahora duermo en un mar de lamentos y vuelo a nadar en el vacío,

sin sentir el despertar de mis latidos

y una vez más sin poder encontrarme a mi mismo.

Ya no me queda nada, nada espero y nada tengo

que añorar, solo dejar que la vida siga

y esperar que el día de mañana transcurra más rápido.