EL COMIENZO DE UN TRISTE ADIÓS

Las paredes se lamentan ante tu ausencia

Seres inanimados dejando perecer a sus inertes corazones

El oscuro cielo clama mi presencia frente al infinito

Mis plegarias jamás serán escuchadas mas allá de los ecos de tus delirios

En cuanto mi cuerpo y la tierra

Se conviertan en uno mi alma morirá en el mismo lugar

En que un día recobró la esperanza

Hasta aquí llega mi sufrimiento

El declive de todo un universo reducido a unas  lágrimas malgastadas

Rechazadas por la cólera de un lenguaje sin traducción

serán el comienzo de mi triste adiós