PRESA DE LA DESCONFIANZA

Mientras la evolución de los días no deja pasar el tiempo en vano,

mis sentimientos se paralizan ante una existencia sin rumbo.

Un oscuro paisaje infectado por las marchitas flores de la mentira

se abre ante mis ojos envenenando mi perdida mirada,

eliminando toda sensación de felicidad.

En estos días en los que la luz del sol ilumina el miedo

y acrecienta la sensación de soledad

entre una ferviente multitud que forma parte

de toda esta farsa que llamamos humanidad,

mi corazón llora una vez más por no poder sentir libremente

presa de la desconfianza.